Articulo Observatorio
Las parejas serodiscrodantes existen
Las parejas serodiscrodantes existen

En el mes de febrero se llenan las historias y publicidad de los medios de comunicación y las redes sociales con la palabra “amor” y reconocemos por esta razón una importante oportunidad para recordar las diferentes formas de amar y que todas deben ser sin estigmas ni discriminación.

El amor es respeto, responsabilidad y cuidado afectivo y según la Real Academia Española (RAE) es el sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear, pero ¿cómo podemos convivir y tener reciprocidad en medio de tanta desinformación y tabúes alrededor?.

Muchas personas se preguntan si hay posibilidades de continuar en una relación de pareja después de saber que viven con VIH, el miedo les invade por los prejuicios que persiste hasta hoy. La desinformación genera inconvenientes a la hora de buscar una pareja, existen dudas de si se podrá tener relaciones sin exponerse, si se podrá tener hijos y otros cuestionamientos que nacen de la falta de educación sexual que existe.

Algunos datos importantes que debemos conocer para relaciones sin estigmas es que las personas con VIH no precisamente tienen sida. El VIH es el virus que causa la infección por VIH dañando el sistema inmunitario al destruir las células de CD4, mientras que el sida es la última etapa de la infección por el VIH, a medida que la infección se convierte en sida disminuyen las células de CD4 y se incrementa la concentración de VIH en el cuerpo.

Una persona que vive con VIH puede ser indetectable = intrasmisible (i=i), esto representa que la persona seropositiva presenta una cantidad pequeña del virus en su sangre que no se detecta en una analítica normal, por lo cual la persona no puede transmitir el virus. Existen parejas serodiscordantes, que significa que una persona dentro de la pareja es portadora y la otra no.

Amar y cuidar es una decisión libre, es conocer a la otra persona, es dejar de creer en una idea de que todo es perfecto, sumar el esfuerzo y la dedicación por la otra persona. Algunas historias de personas seropositivas cuentan lo difícil que es tener pareja con todos los estigmas, prejuicios y suposiciones que existen.

En una entrevista para la BBC Max cuenta los miedos y el proceso que tuvo que vivir al conocer su estado serológico: “Tenía 24 años cuando descubrí que era seropositivo. Fue un shock, un puñetazo en el estómago. Cuando me lo dijeron, me puse a llorar. No sabía qué hacer. ¿Debo volver al trabajo o hacer un parón en mi vida? ¿Tengo que decírselo a alguien? ¿Cómo voy a encontrar novio ahora?”

La enfermera de la clínica donde me dieron los resultados me abrazó y me dijo: "No te preocupes, todo irá bien".

Su novio piensa que las opiniones con respecto al VIH están ancladas al pasado y hay demasiadas personas que sufren sin razón por esa causa.

El amor es amor, y el amor va más allá del estado serológico.