Articulo Observatorio
Maternidad y VIH
Maternidad y VIH

En Paraguay; preocupa la falta de cumplimiento de la Ley 3940/09 en el ámbito al acceso de la atención integral de la salud de las mujeres con VIH y el SIDA.


A nivel mundial cada semana, alrededor de 5.500 mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años contraen el VIH.


Según las estadísticas brindadas por el PRONASIDA en el 2019 40% de los nuevos diagnósticos de VIH son de mujeres que en su mayoría tienen entre 20 a 29 años.


Para la Organización Mundial de la Salud, la salud sexual implica tanto la parte emocional, corporal, psicológica y social, por lo cual gozar de un derecho a la salud implica poder decidir con quien tener relaciones, como y cuando de manera responsable y segura, además involucra la decisión de tener hijos o no, de decidir tener cuantos y cuando y por ende de gozar con servicios de salud que puedan acompañar el proceso del embarazo adecuadamente, así como el acceso a todos los servicios públicos y de derechos humanos sin discriminación.


De los 35 millones de adultos con el VIH a nivel mundial, unos 15 millones son mujeres en edad fértil y que, por tanto, están en situación de poder quedarse embarazadas.


Gracias a los fármacos antirretrovirales, lo que hace un tiempo era una utopía hoy es una realidad y las mujeres seropositivas pueden tener hijos libres de la infección por el VIH.


Ser madre históricamente ha sido un rol impuesto a la mujer, que pese a ser una exigencia social, la sociedad no brinda las condiciones óptimas para que las mujeres gocen de la maternidad en el caso que decidan ser madres y con el acceso a todos los derechos.


Paraguay no cuenta con un registro nacional de datos actualizados y desagregados sobre la cantidad y situación de las madres seropositivas. Muchas mujeres no acceden a un tratamiento adecuado durante el embarazo y la lactancia pese a los esfuerzos.


Al no contar con tratamiento priorizado, las mujeres con estado serológico positivo tienen entre un 20% a 40% de probabilidad de que sus hijos/as adquieran una transmisión vertical.


De las mujeres diagnosticadas en el 2016, el 38% corresponde a embarazadas. El mayor porcentaje se encuentra en el grupo de edad entre los 15 y 29 años.


El 82,54% procede de Asunción, Central, Caaguazú, Alto Paraná y San Pedro. La cobertura de acceso a las pruebas para VIH en los servicios de salud para las embarazadas es de 78%, de las cuales el 86% recibe tratamiento antirretroviral. La tasa de transmisión materno infantil es del 3,1% de las que llegan y acceden a las pruebas de VIH.


A partir del 2006, el PRONASIDA ha implementado el Programa de Prevención de la Transmisión madre-hijo del VIH y Sífilis, cumpliendo con la política del Ministerio de Salud Pública de mejorar y prevenir las enfermedades en la población, con el apoyo de diversas agencias internacionales. Este programa ha tenido resultados importantes, como la disminución de los casos nuevos de VIH en niños/as, profilaxis del/los niños expuestos y provisión de sucedáneo de leche materna.



La agenda global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), recoge 10 objetivos que son especialmente relevantes para la respuesta al sida. Entre esos, se encuentra “Asegurar una vida saludable” que conlleva a que toda persona tenga acceso a salud de forma gratuita y que esta sea de calidad, además de que dentro de estos servicios las personas no sean discriminadas, juzgadas ni excluidas bajo ningún tipo de situación.


En Mayo de 2021 Paraguay participó voluntariamente del Examen Periódico Universal y el tema de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres ha sido un tema de preocupación en general.


Por citar una de las recomendaciones aludidas, ya en el ciclo anterior del Examen Periódico Universal 2016, México recomendaba a Paraguay continuar con la promoción de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y eliminar las prácticas discriminatorias, conforme a lo establecido en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (México)”. En seguimiento las autoridades nacionales han señalado disposiciones administrativas que se han elaborado para la ejecución de políticas públicas de protección. Y en este seguimiento, el compromiso debe implicar y generar la participación de la sociedad civil.


Mencionamos y recordamos en este espacio a las mujeres a quienes consideramos que las políticas públicas de salud aún no pueden brindarle una atención digna, ya sea por su condición o porque están alejadas de los espacios de protección del Estado.


Las personas que pueden estar quedando atrás son: Mujeres en situación de calle o no, explotadas laboral y sexualmente, mujeres en comunidades indígenas, adolescentes en situación de pobreza, discapacidad, excluidas del sistema educativo que no acceden a información oportuna y protección en su embarazo, muchos de estos de riesgo y sin los controles adecuados.


Referencias

Link de Biblioteca Virtual del Observatorio

https://drive.google.com/drive/folders/1EHEUwqRgLOonH7SDSKX5XyQ06bzSJbci?usp=sharing

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